Él se cansó.

Son ciertas muchas cosas de mí, ciertos todos esos pequeños demonios, cierta mi determinación a predeterminar mi futuro, a caminar sola, a valermelas por mí misma, a alejar, a ser catégorica. Cierto todo aquéllo.

Pero, a veces me pregunto si mi perfecta determinación no es más que una mentira que me digo a mí misma para seguir día tras día.

Es cierto de igual manera, que existen noche, mañanas, minutos, horas, segundos, en los cuales me siento una niña pequeña y anhelo tener unos brazos más fuerte en los cuales acurrucarme.

A tiempos deseo un beso de buenas noches, un te quiero, un voy a estar ahí, una palabra, una mirada, un gesto.

Hay días en los cuales no me basto sola y tampoco quiero hacerlo.

Pero soy demasiado cobarde como para admitirlo de cara al mundo, me limito a escribirlo, a que nadie lo sepa.

Hay días que me siento tan sola, siento un vacío más allá de lo metaforico que suene "vacío", éste es real, casi puedo palparlo.

Y tanto como me duele el tener, me duele el no tener.

Sospecho que duele tanto el querer como el no querer. Y quizás éste último provoque el mayor daño, pues implica el arrepentimiento y esta soledad verde que como y bebo a la hora del coktail.

Quisiera ser consecuente con lo que hago al mundo creer y lo que realmente siento. Pero pareciera crecer un abismo entre ambos. No logro decir lo que siento, en su lugar, invento palabra de adiós y distancia.

Temo el más minímo roce, contacto de una piel ajena con la mía. Realmente siento, me disolvería en pequeñas particulas.

Es cierto que intento no creer en el amor, en nombrarlo el más cobarde de todos, en recalcar sus defectos y dolores... pero... Me gustaría tanto intentarlo.

Sé que es casi imposible conocer las palabras que no digo, ni entender los gestos que no doy...

Y sé que ningún hombre tiene la paciencia, el coraje o el amor para quedarse aquí en suelo hasta que yo me sienta con la fuerza para ponerme de pie.

Sé que ningún hombre soportara mis rechazos, mis gritos, mi psicosis y luego mi ternura y mi voz llamandolo entre sollozos.

No tienen que decirmelo, yo lo sé y me duele.

Sé que las noches serán vacías, sé que aquél hombre se cansó. Finalmente se cansó. Puede verlo en sus ojos. Ahí estaba mi enemigo, me sonrió y alejó a aquél hombre de mi orilla de caos y amor.

Sé que no debo buscarlo, que debo dejarlo ir. Que el cansancio trabajó en él, y aunque pudo quererme, el desgaste pudo más.

Él es un hombre paciente, racional, esforzado, pausado... Un hombre así se va y no regresa.

Quizás tampoco deba hacerlo, sé que terminaría dañandolo. Y él merece ser feliz, merece una mujer menos caótica que yo para que lo acurruque y lo quiera.

Mejor será aceptar lo perdido, llorar esas lágrimas negras de maquillaje y oscuridad y dormir, que mañana él no estará.

Un golpe sordo, la puerta cerrandose detrás de mi.

Él anhelaba un final con tragedia, algo mágico.

Aquí te lo doy, al menos que sea lo último y lo primero que hago por ti.

 

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Cristian
dijo:
13/05/2008 a las 10:13 PM

Me afecta ver tanta resignación, no creo que la merezcas ni que el la merezca, no creo que debas sacrificar lo que quieres, no creo que debas renunciar, es lo más fácil, salirse del camino..pero pocos se mantienen en él.

Si deseas algo búscalo, intenta atraer cosas buenas, intenta ver una mejor tú..quizás esa mejor tú este más cerca de la realidad, la cual no quieres ver.

 

Fuerza y cuidate

Nicole
dijo:
13/05/2008 a las 10:23 PM



aveces extrañamos muchas cosas y detestamos admitirlas pero es de valientes asumir y creo que es bueno hacerlo de vez en cuando uno no siempre es la mujer maravilla, eso dicen por ahi... tal vez hablar es la solucion...pero eres brillante se nota

fuerzaa

todo es posible solo panciencia y esperanza

 

gabriel saez
dijo:
13/05/2008 a las 11:37 PM

-----------------

hoy te lei y la verdad es que me sorprendo, no quisiera ser ese hombre que se canso, por que me arrepentiria de lo hecho. la verdad es que no se que paso pero se opto quieri creer por lo mejor, y si eso significa sufrir, tenemos que estar dispuesto. yo creo que debes seguir conversando, seguir pasando por el corazon cada pensamiento y palabra, cada idea y reflexion.

una vez aprendi, que uno debe ser sincero primero con sigo mismo y despues con los demas, junto con esto aceptarse desde lo mas malo hasta aquello que no hace muy felices. lo que escondemos siempre termina por aflorecer y aveces luchamos tanto con nosotros mismo por querer evitarlo, que nos cansamos, y lo mejor, te  lo recomiendo no es lucharse, si no aceptarse y desde ahi comprenderse, para mejorar aquellas cosas que no son tan buenas dentro nuestro.

es verdad talvez mañana no este nadie al lado tuyo, nadie roces tu piel nadie te diga buenas noches, pero quedate tranquila, que siempre estaras tu con tigo y esa es una buena compañia, es estos momentos, te recomiendo salir a tomar helados, comer un chocolate, pintar tu pieza y por supuesto volver a conversar, a mirarse a quererse.
atte. gabriel saez.



Carolina
Carolina dijo:
16/05/2008 a las 04:46 PM

Macarena... lo que hiciste fue poner en orden mis ideas y convertirlas en palabras... Cuando a veces somos más corazón que razón nos cuesta entender el "por qué" de las cosas. Mejor pensemos en el "para qué". Ahora sufres y te sientes caer en un abismo sin fin, está bien, todos tenemos derecho a permitirnos llorar y tenernos lástima. Pero que no sea algo constante. Busca lo bueno de tí, disfruta contigo misma, aprende otra vez y no cierres las puertas... déjalas entreabiertas, para que entre el aire fresco y la luz del sol, y te renueven y llenen de vitalidad.

Lo que está pasando es parte de un plan superior. Ten paciencia y verás los resultados. Lo digo por experiencia.

Un abrazo de una desconocida.

Carolina
Carolina dijo:
19/05/2008 a las 07:55 PM

Fuerza, ánimo, luz...

dr_maracame
dijo:
27/05/2008 a las 12:14 AM

Intenta encontrarlas, encontrarte; intenta más atrevimientos que naufragan en sus eternas mentiras...

Dispense ud delicada lozanía cansada de no intentar más, de estar encerrada la pobre rumiando las penas del incorregible, entregada en vida cuando no lo merece, cuando le tratamos mal, cuando permitimos su huida dejándola sóla y confundida.

Le noté vestida de negro, estaba de luto como por un difunto, con aquel gris que se acostumbra en las ciudades. Un andar triste, taciturno; como de nana recién en misa de seis.

Anda algo pensativa, como esperando fortuna de atención para aligerar angustía de sollozos de un pasado que añora. Pero recuerde... cuando usted llamaba, hacía algunas estrellas que le había visto venir.

Le busco siempre. Le busco en todos los lugares groovie, entre cientos que salen las mañanas del armario, en las miles de noches de punta talón y de fiesta, le busco en las bodas de la hi y he buscado en todas partes. 

Le vi al principio y con esa vez tuve. La vi, vida acabada de conocerle como ahora, en una página perdida, en un capítulo en la historia. Recuerde, ud no lo merece. La más bella flor es la lejana a los senderos fáciles. Es la condición real de flor, la delicada flor condenada al destierro en la historia.

Y luego la oportunidad de repetir el ciclo una vez más. ¿Todas las mujeres son una misma?

dr_maracame
dijo:
27/05/2008 a las 03:06 PM

Siempre una es distinguida entre mil. Una estrella sílfide, no hay forma de salir.

Por eso le decía le busqué siempre. Le busqué en todos lados, en las diversiones y el bacanal. En antros en salones y cantinas.

En el coma de hospital por exceso en la sangre y por exceso en las raíces. Le busqué más en la asfixia de dos o más bellas de no comer, en catafalco de huesos y en perfiles de talla.

Le busqué en las más amadas siempre, en las más hermosas, en las más bellas; en las que más se desvanecen.

También le buscaba en las lágrimas, en la pena. En decesos de amigos, de conocidos en azoteas, en casas abandonadas, en callejuelas, en los cruceros, en los tragos con hielo de una mezcla cualquiera.

Le busqué en el sexo sin misión, en toda la música, en las peores eternancias de abolengos.

¿Qué vale para iluminar con infiernillos la penumbra de un encierro?

Su partida se recrea entre tormentos de olvido, en la responsabilidad de un peregrinar por la pendiente; en vueltas dispersas en infinitas direcciones, en sitios que probé para olvidarle, para tenerle.

Luego un hombre de orgullo y vanidad encuentra sorprendida, pero nada significa ante la fuerza de la tierra que es, nadie macarena puede vencerle en lo que vale, lo que depara su presencia.

Los hombres por eso pelean. Peleamos para conquistar la tierra; inventamos grandes artilugios, estrategias con ofensas o detalles de deseo; luego le tenemos, luego ya no me interesa...

Cuando son madres de nosotros encuentran, nos encuentran a nosotros.

Nosotros no encontramos nada, no queda otra que buscar perdidos intentando encontrarlas.

carlito
carlito dijo:
16/11/2008 a las 02:33 AM

hola !! hoy es domingo 16 son tres de la mañana estoy practicando alpedismo virtual  y sin querer di con esta pagina y te lei y me parecio espectacular tu sinseridad al traer a la luz esa parte de vos que no te gusta o te trae problemas, creo que todos tenemos fantasmas escondidos y un vacio interior que buscamos  llenar en todo momento pero algunas cosas solo las hablamos con Dios y nosotros mismos y me parece piola que lo hayas expresado . me senti un poco identificado con vos, con eso de ....mejor que se valla en mi caso .....la voy hacer sufrir no soy para ella y pensando asi quizas deje ir a la mujer de mi vida la pieza perfecta de  mi mundo....quien sabe. me digo fui un cobarde pero a veces me miento y me digo fue el destino !! fue el destino!! en fin, me voy a dormir me agarro el sueño, espero quedarme dormido enseguida no sea que los fantasmas me digan ........estas seguro que fue el destino!! ojala encuentres a Dios,  a tu hombre y con ellos la felicidad.

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Imprentalatina: antología poética. Hágase un favor y lea.

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Hay un sueño que nos está soñando

 

 

Refrán de los Kalahari Bushmen

Enigma de la deseosa, Gonzalo Rojas

Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto 

de 32, exige lectura 

de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma, 

b) toda su piel liviana 

para los besos, c) mirada 

verde para desafiar el infortunio 

de las tormentas; 

                           no va a las casas 

ni tiene teléfono, acepta 

imantación por pensamiento. No es Venus; 

tiene la voracidad de Venus.

Toda historia es otra historia contada por alguien más

Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destuir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo [...]

[...] ¡Oh Diosa, hija de Zeus!: cuéntanos aunque no sea más que una parte de tales cosas.

 

Rapsodia I, La Odisea,

 Homero.

Un poco de mi amigo y amante el poeta Federico García Lorca

Tres ciudades


A Pilar Zubiaurre

Malagueña


La muerte
entra y sale
de la taberna.

Pasan caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra.

Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina.

La muerte
entra y sale
y sale y entra
la muerte
de la taberna.

 

Barrio de Córdoba

Tópico nocturno



En la casa se defienden
de las estrellas.
La noche se derrumba.
Dentro hay una niña muerta
con una rosa encarnada
oculta en la cabellera.
Seis ruiseñores la lloran
en la reja.

Las gentes van suspirando
con las guitarras abiertas.

En la casa se defienden
de las estrellas.
La noche se derrumba.
Dentro hay una niña muerta
con una rosa encarnada
oculta en la cabellera.
Seis ruiseñores la lloran
en la reja.

Las gentes van suspirando
con las guitarras abiertas.

 

Baile


La Carmen está bailando
por las calles de Sevilla.
Tiene blancos los cabellos
y brillantes las pupilas.

¡Niñas,
corred las cortinas!

En su cabeza se enrosca
una serpiente amarilla,
y va soñando en el baile
con galanes de otros días.

¡Niñas,
corred las cortinas!

Las calles están desiertas
y en los fondos se adivinan,
corazones andaluces
buscando viejas espinas.

¡Niñas,
corred las cortinas!

Connaissance

Toute connaissance que n'a pas précédé une sensation m'est inutile.
André Gide

Courage

Le grand courage, c'est encore de tenir les yeux ouverts sur la lumière comme sur la mort.
Albert Camus

Ser mujer

"Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis"

Anais Nin.

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Fragmento de Yerma, F.G.L

Los hombres tienen que gustar. Han de deshacernos las trenzas y darnos de beber agua en su misma boca. Así corre el mundo.

valiente-771287.jpg

Lo que el silencio de nuestra época tenía que decir

La cuestión que ahora se nos presenta es cómo, si vivimos en una época sin leyendas ni mitos que podamos considerar sublimes, si rechazamos toda exaltación en las relaciones puras, si nos negamos a vivir en lo abstracto, ¿cómo podemos entonces crear un arte sublime?

 

Barnett Newmann

Hombre fáustico

Mefistófeles: Nos encontramos ya en los límites de nuestro ingenio, allá donde la inteligencia del hombre se queda atrás. ¿Por qué te unes a nosotros, si no puedes seguir adelante? Quieres volar y no estás seguro frente al vértigo. Somos nosotros los que te impulsamos y no tú a nosotros.

 

Fausto, Goethe

Intermezzo

Espirítu ( Después de aparecer de repente):

Pata de araña y tripa de sapo, así como alas para el enano.

Sin duda, no hay animal pequeño.

Pero existe un breve poema.

 

 

 

Una pareja: A paso pequeño y saltos grandes, me llevas por el aire y por el rocío suave.

Es verdad que me haces subir mucho.

Pero nunca llegas a volar.

 

 

Fausto, Goethe

Dadá

Todos ustedes son los acusados, poneos de pie...

¿Qué hacen aquí, estacionados como ostras serias?...

El Dadá no siente nada, no es nada, nada, nada.

Es como vuestras esperanzas, nada.

Es como vuestro paraíso, nada.

Es como vuestros artistas, nada.

Es como vuestra religión, nada.

 

El Manifiesta Caníbal, Picabia

A Margarita Debayle - Rubén Darío-

Poema que me mi madre me leía para dormir, poema que ha marcado desde entonces mi vida. Poema que aún me recito por las noches para dormir.

Margarita está linda la mar, 
y el viento, 
lleva esencia sutil de azahar; 
yo siento 
en el alma una alondra cantar; 
tu acento: 
Margarita, te voy a contar 
un cuento: 

Esto era un rey que tenía 
un palacio de diamantes, 
una tienda hecha de día 
y un rebaño de elefantes, 
un kiosko de malaquita, 
un gran manto de tisú, 
y una gentil princesita, 
tan bonita, 
Margarita, 
tan bonita, como tú. 

Una tarde, la princesa 
vio una estrella aparecer; 
la princesa era traviesa 
y la quiso ir a coger. 

La quería para hacerla 
decorar un prendedor, 
con un verso y una perla 
y una pluma y una flor. 

Las princesas primorosas 
se parecen mucho a ti: 
cortan lirios, cortan rosas, 
cortan astros. Son así. 

Pues se fue la niña bella, 
bajo el cielo y sobre el mar, 
a cortar la blanca estrella 
que la hacía suspirar. 

Y siguió camino arriba, 
por la luna y más allá; 
más lo malo es que ella iba 
sin permiso de papá. 

Cuando estuvo ya de vuelta 
de los parques del Señor, 
se miraba toda envuelta 
en un dulce resplandor. 

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho? 
te he buscado y no te hallé; 
y ¿qué tienes en el pecho 
que encendido se te ve?». 

La princesa no mentía. 
Y así, dijo la verdad: 
«Fui a cortar la estrella mía 
a la azul inmensidad». 

Y el rey clama: «¿No te he dicho 
que el azul no hay que cortar?. 
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!... 
El Señor se va a enojar». 

Y ella dice: «No hubo intento; 
yo me fui no sé por qué. 
Por las olas por el viento 
fui a la estrella y la corté». 

Y el papá dice enojado: 
«Un castigo has de tener: 
vuelve al cielo y lo robado 
vas ahora a devolver». 

La princesa se entristece 
por su dulce flor de luz, 
cuando entonces aparece 
sonriendo el Buen Jesús. 

Y así dice: «En mis campiñas 
esa rosa le ofrecí; 
son mis flores de las niñas 
que al soñar piensan en mí». 

Viste el rey pompas brillantes, 
y luego hace desfilar 
cuatrocientos elefantes 
a la orilla de la mar. 

La princesita está bella, 
pues ya tiene el prendedor 
en que lucen, con la estrella, 
verso, perla, pluma y flor. 

* * * 

Margarita, está linda la mar, 
y el viento 
lleva esencia sutil de azahar: 
tu aliento. 

Ya que lejos de mí vas a estar, 
guarda, niña, un gentil pensamiento 
al que un día te quiso contar 
un cuento.

Imaginación

Amada imaginación, lo que más en ti es que jamás perdonas.

A. Breton, Primer Manifiesto Surrealista.